domingo, 9 de mayo de 2010

Los saberes de mis estudiantes


"Los saberes de mis estudiantes"


1) lo que nuestros estudiantes saben hacer en Internet
Cuestionando sobre las actividades que ellos [los alumnos] saben hacer en internet, damos de frente con un sinfín de actividades varias que, en muchos de los casos, superan los conocimientos tecnológico-cibernéticos de la planta docente.
De inicio, han [los alumnos] nacido y crecido en una era en la que los vertiginosos avances tecnológicos, son una actividad tan cotidiana que incluso han perdido la capacidad de asombro, ¿Cuántos de nosotros o de nuestros padres, no se han asombrado [con todo y onomatopeya cuasi sacra] cuando sale a la luz algún avance relevante?.
Sobre lo que saben hacer nuestros alumnos [a lo que hago hincapié; no representa la totalidad del alumnado, pues hay que ser realista indicando que hay estratos en condiciones económicas delicadas y que no conocen el uso de las tecnologías pues no representa una prioridad o algo que sea cotidiano en su vida diaria] cuando navegan en la internet son muchos y muy variados.
De entrada, han dejado de usar los ahora casi obsoletos CD’s, pues traen toda su información contenida en memorias [muchas veces ni siquiera la USB, sino mayormente en la memoria de sus teléfonos celulares], que conectan a los dispositivos a emplear; computadoras para uso de cañón, de memoria a memoria…
Entre las actividades que [algunos] saben y pueden desarrollar está el navegar en la red, usar el correo electrónico, realizar downloads multimedia con usos personales, ya sea para elaborar diapositivas que es el menor porcentaje, o para actualizar sus gadgets (celulares, i-pod [o genéricos], psp, DS, reproductores USB…), crean redes sociales en las que interactúan en una red de nodos interconectados hacia adentro y hacia afuera.
Han, logrado sin saberlo, en cierto modo el uso de la Web 2.0, ya que no son receptores pasivos, sino que crean, comparten, son autores y co-autores, pero nunca receptores fríos.


2) ¿qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Procurar la adaptación dentro del aula, aunque con sus múltiples dificultades, pues si no tiene que ver con sus gustos, ritmo y actividades cuando se encuentran conectados a la red, pierde todo interés y sentido para ellos, para poder usarlo en el aula, sería necesario que se tuvieran los recursos en las escuelas, recursos que admitan a todos, bajo un mismo ritmo de trabajo, lo cual, con plena honestidad está muy alejado de la realidad, se aleja de la propuesta burocrática de la reforma pues, en las escuelas en las que muchos de los docentes del país laboramos [con evidencia comprobable], no se tienen los recursos necesarios para dar cabida a las ambiciones educativas, pues con un solo laboratorio de cómputo que tiene a lo sumo 20 computadoras, pobremente equipadas, de las cuales sirven sólo 12, sin conexión a internet, y que por grupo recibe más de 50 alumnos, resulta imposible cubrir las expectativas, pues quien desarrolla trabajo en clase es el que más sabe usar el equipo, y los que no lo saben, simplemente [por no tener oportunidad de usarlo constantemente] se limitan los primeros minutos a observar y posteriormente a socializar con otros compañeros en igualdad de situaciones que ellos, hay grupos en los que para “dar abasto” a la totalidad del grupo, un porcentaje baja a trabajar un día, luego otro porcentaje otro día, y así sucesivamente hasta cubrir el grupo en su totalidad pero… los que no bajan a cómputo y están en aula sin vigilancia, hacen todo excepto aprender o desarrollar habilidades y saberes.
De seguir como vulgarmente se dice “tapándole el ojo al macho”, con la clásica postura de mansedumbre a la que nos han querido reducir de decir y creer que “todo está bien”, no lograremos nada, sino a una serie de números maquillados, equívocos, engañosos, desleales, y quienes son el sándwich del proyecto se cansarán de decirnos “hay que usar lo que se tienen para lograr lo humanamente posible”… es decir, has malabares, y di que se logran los objetivos tal cual se indican, pero no olvidemos que para objetivos específicos se requieren medios específicos.
Ahora bien, en esa misma sintonía de hacer creer que “todo está bien” diría, en mi guajiro viaje astral, que se tuviera más de un laboratorio de cómputo con equipos suficientes que alberguen la posibilidad de que todos los alumnos tengan oportunidad e igualdad de desarrollo en tiempo y forma, para que las clases se desarrollen principalmente interconectados, [docente-alumnos], generando un trabajo hipermedia.
Y sin mayor problema, ahí estaría incluso bien justificado y apegado, el portafolio de evidencias, con lo que el manejo bien dominado de la computadora y sus múltiples aplicaciones, en las clases, será, sin lugar a dudas la evidencia de aprendizaje pues, con impresiones de actividades, rúbricas y trabajos en clase, se tendrá un portafolio bien elaborado.






3) ¿quién van a enseñar a quién y qué le enseñará? y ¿dónde lo harán?
En particular, el quien, se reestructura, pues en realidad sería QUIENES, ya que los saberes según las actividades que se desarrollan por interés propio, nos hacen desarrollar aprendizajes diferentes, por lo que habrá más de una persona con cualidades y posibilidades de poder enseñar, lo cual es una realidad, en clase, los alumnos, fungen, en diferentes ocasiones, como guías, monitores, tutores, de los demás alumnos.
Ahora bien, lo que les enseñará es a usar las funciones de la computadora y de paquetería diferente, para aplicarlas en actividades académicas con una mejoría de calidad y satisfacción personal y colectiva pues, aprenden, desarrollan, crean, comparten, interactúan.
En este bimestre, los alumnos trabajaron con una red social por grupo (fueron 3 redes sociales de FACEBOOK) en la cual por semana se subían 2 temáticas, desarrolladas a su entender, en la que criticaban, analizaban, estructuraban sus saberes viejos con los nuevos que iban generando, y al mismo tiempo, acudían a las redes de los otros grupos para comentar sobre los temas que ellos desarrollaban (temas que eran diferentes todos entre sí), prácticamente como lo que estamos haciendo con los BLOGSPOT, sin embargo, en el trabajo con mis alumnos, ellos elaboraban sus artículos, reforzados con imágenes, videos, audio.
Donde lo harán (preciso, que ese trabajo con redes sociales lo hacemos durante todo el semestre), en la medida de lo posible se trabaja en clase, es decir se imprime (yo) la información que se sube en los espacios, se analiza y se desarrolla el escrito-comentario, para subirlo a los grupos, de igual forma, se les asigna el tema que desarrollarán, se trae información extra, y se empieza a trabajar el tema del grupo, se les pide que “vistan” sus espacios y que suban los temas, reforzados con multimedia, para hacerlo interactivo y que termine siendo hipertextual e hipermedia.
Desafortunadamente y como he mencionado antes, muchas veces no conocen el uso de la tecnología por no formar parte [la tecnología] de algo cotidiano para ellos y que usen con familiaridad y por no tener los recursos económicos que les permita llevar a cabo la actividad, por lo que he tenido que imprimir las hojas para trabajo semana, y he llevado mi laptop, iPad y iPhone para que se desarrolle el trabajo en clase, lo cual, pues implica problemáticas diferentes.
Como resultado se tienen las páginas de FACEBOOK, que al final de cada bimestre, imprimo, de los tres grupos, engargolo y anexo a mi portafolio de evidencias. (y repito, el hacerlo así me implica gastos extras de operación, impresiones, renta mensual de internet en casa, plan de datos para los Gadgets…que desafortunadamente no es como lo plantea la reforma y que a fin de cuentas, el que yo lo haga así, para ellos es insignificante pues termina valiéndoles un soberano cacahuate).
Creo firmemente que reforzamos nuestro uso del internet, aprendemos de todos, desarrollamos estrategias… perecederas [pues los profesores no cuentan con el mismo equipamiento o simplemente porque no están obligados a desembolsar en actividades de los alumnos que tengan que ver con el uso de las TICs y su aplicación en el aula], y evidenciamos.

Mi confrontación con la docencia


La tarea docente tan extensa, completa, ardua, organizada, controlada, conlleva múltiples saberes, tener un dominio completo sobre las acciones (previas, al momento y posteriores).En cuanto a lo anterior respecta (aunando la cada vez mayor preocupación por lo que aún requiero), considero que mi tarea docente tiene aún un sinfín de baches (algunos subsanados, algunos otros en proceso y muchos aún de los que no me he percatado); si bien las herramientas técnico-pedagógicas son el trampolín del éxito en dicha actividad, aún resultan un gran misterio por ser develado, y es ese precisamente, el punto medular de meticulosos análisis (individuales, colectivos, institucionales, generales), lo que nos lleva a preponderar la preparación sobre la diversidad, es decir, depositar en nosotros un voto de confianza, por los múltiples conocimientos especializados en nuestro haber, a cambio de un enfoque educativo aplicado en nuestras actuales sedes de trabajo: Las instituciones educativas.Ahora en este enfoque educativo-laboral, son muchos los cambios que se han tenido que ir dando, y esto, necesariamente por la fuerza del uso, de la aplicación, de todo aquello que implica ser un docente, por lo general adecuamos, modificamos según las necesidades del momento, sin embargo lo idóneo reza en la prevención; es decir, la planeación.Según mi perspectiva, la tarea docente que llevo a cabo, ha ido cambiando a medida que voy aceptando las deficiencias y, así mismo, modificarlas, aunque haciendo honor a la justicia, aún existen muchos aspectos por detallar y aplicar correctamente.Por lo general, mi labor docente comienza desde la planeación general de actividades a desarrollar de acuerdo al programa, aunque en ocasiones suelo hacer modificaciones en cuanto a las actividades sugeridas y a los cuadrantes, esto es; no por otra razón, sino por motivos que considero prevalecientes, ejemplo: uno como docente conoce a los grupos, y sabe exactamente que las teorías pedagógicas tienden a no ser aplicables en muchos casos (de entrada existe una brecha temporal, generacional, cultural gigantesca), pues los docentes frente a grupo saben que cada uno de los grupos (incluso del mismo turno y mismo plantel) tienen una psicología propia, cada grupo tiene su propia personalidad y estilo de aprendizaje, es por ello que en ocasiones omito algunas actividades pues, conozco las formas de aprender de los grupos y hago acto mediático entre su aprendizaje y las actividades que se los facilitaran mayormente. Por otro lado, en cuanto a los cuadrantes… sencillo, desconozco en gran medida el fondo de la reforma. (Y por lo que sé, afirmo, no ser el único en dicha situación).Las actividades generales que llevo frente a grupo, van desde los aspectos impuestos por las visitas técnicas (saludo cordial con sonrisa tipo McDonald’s, pase de lista ágil, colocación de objetivo de la clase en lugar visible, realimentación, introducción al tema, …), hasta actividades implementadas por uno, que suelen ser diversas por la naturaleza de lo que se pretende se aprenda, para hacerlo así, significativo, y preponderar la práctica (la zona de desarrollo próximo que bien explica Vygotsky), esto, con la finalidad de alcanzar objetivos que previamente se han establecido, más allá de cubrir un temario, de acercarlos a un examen de aprendizaje bulímico (los alumnos “tragan” lo que se les dice en clase para el día del examen, llegan y lo “vomitan” en el mismo, para que posteriormente no queden indicios de lo que llamo un pseudo aprendizaje), sino para que permanezca en ellos, para que genere aprendizaje significativo, si para ellos les resultó en haber tenido un insight, que es tan simbólico por haber sido empleado en la escuela, en su diario acontecer, sociedad, empleo informal, etc.Si es así, con ello me quedo más que satisfecho pues lograron desarrollar las competencias de manera positiva. Para esto, es justo indicar que las clases dentro del aula, se han comenzado a convertir para mí, en obsoletas, pues suelo discurrir con los alumnos en diferentes partes, ejemplo, sentados en el pasto en el jardín, en las canchas, cafetería (interior y exterior en las mesas anchas con sombrilla), etc. Además de proponer trabajo lo más alejado de las libretas y encausado a las tecnologías de la información y comunicación, ejemplo de ello; en mi turno vespertino, trabajé el segundo bimestre directamente de esa forma, preparé para la materia de Literatura y contemporaneidad I, en los temas de guión radiofónico, cinematográfico y teatral, clases en dichos formatos, aprovechando mi preparación profesional, el equipo con el que cuento y demás recursos, preparé las clases directamente en programas de radio y en programas televisivos, que fueron mostrados a los alumnos en compañía del director escolar, posteriormente ellos elaboraron guiones y nos dimos a la tarea de elaborar programas para radio y televisión, culminando, con una presentación a nivel institucional, programada, acerca de “Los adolescentes en corto”. Y como éstas, elaboro actividades enfocadas a la asignatura pero con una visión ambiciosa, es decir, sin esperar un resultado negativo en la adquisición de conocimientos de los alumnos.Tomando como base, un día normal de clases, además del protocolo antes mencionado, introduzco a los alumnos al tema a través de pistas dirigidas, ellos descubren de que trata, se profundiza, de hecho manejo con ellos un calendario inamovible, para trabajar en el que les especifico la fecha, el material o la información requerida para trabajar, así ellos tienen conocimiento de todo aquello con lo que se trabajará, sólo resta construir, eso es lo que hacemos en conjunto, realizamos múltiples ejercicios de reforzamiento, concluimos tema y rematamos con una pregunta abierta para discutir la siguiente sesión.En este sentido puedo decir que, mi tarea docente está llena de inconsistencias, aún carente de “tablas”, sin embargo, sé perfectamente reconocer mis debilidades, pero igualmente mis logros, esto sin la reluctancia de aprender, sino, con el afán de saber en qué fallo, y cómo lo puedo solucionar. No considero un completo fracaso mi esfuerzo, pero si considero que en continua preparación, puedo llegar a eliminar todos aquellos vicios que obstaculizan mi labor (pues confieso tener muchos; no sería ni remotamente capaz de ser aquel que arroja la primera piedra [aunque por desgracia, conozca a un sinfín de administrativos y docentes fatuos y arrogantes que se atreven a hacerlo, cuando, ante los ojos de todos, su trabajo es mediocre y deja mucho que desear]) pero que apoyado en esta especialidad, y con lo que realizo, que considero buenas aportaciones, siga progresando hasta alcanzar la estandarización (primeramente personal y luego [y quizá muy guajiramente], la del sector educativo de México en general).

Mi aventura de ser docente


Como mera trivialidad, una aventura, tiende más a ser una casualidad, o algo poco frecuente o extraño, de naturaleza arriesgada con profusión de eventos inesperados, por lo que la aventura de ser maestro, debe ser convertida en la travesía de ser maestro pues engloba de mejor manera el trance continuo de direcciones de un punto a otro. De ese modo me permito adentrarme al foro, en primera instancia quizá, y sin demeritar el título, pudiera ser una “aventura” para aquellos docentes universitarios al iniciar nuestro largo y empedrado viaje al mundo de la docencia pues, en honor a quienes hicieron de la docencia, su única forma de vida, no contábamos con las herramientas necesarias para hacerlo, ya que nos preparamos para otro estilo de vida, con actividades multidisciplinarias diferentes, sin embargo por los motivos que cada quien (los que somos universitarios con vidas en la industria) expone, hemos hecho de la docencia nuestro estilo de vida (muchos de nosotros sin dejar de lado nuestra profesión primigenia), con compromiso y dedicación (dato especulado, pues no metería las manos al fuego por los múltiples docentes que [al igual que muchos profesionistas de diferentes áreas] toman este sector sólo como fuente de ingresos) por lo que además de lo que conteníamos en nuestro haber, hemos decidido capacitarnos para hacer frente a la noble y peticionaria labor de la docencia, pero… vayamos un poco más atrás, antes de nuestra digna labor docente; al momento de iniciarla.Si lo vemos tal cual, literalmente, fue durante mucho tiempo una gran aventura pues, sin saber que depararía, o que resultados serían arrojados, decidimos hacer frente a un grupo (el hecho de la incertidumbre no es indicativo de ligereza pues ya se pensaba [aunque sin saber cómo], en obtener ciertos resultados) con un sabor de boca certero de tener (nosotros) muchas lagunas cognitivas, pero aún así en la postura de sabernos capaces de aportar mucho.Después de un tiempo esa aventura se convirtió en un reto emocionante, pues, conforme pasa el tiempo y aplicamos estrategias, vemos resultados diversos, mismos que retomamos para mejora, de forma tal que nuestra gran aventura, se conjuga con ser una travesía pues, hemos descubierto el –qué-, desarrollamos y aprendemos el –cómo- y lo usamos a nuestro favor como un vehículo que logre la transición a distintos puntos, con la seguridad de tener cubiertos los objetivos en el transcurso a dichos puntos.Es verdaderamente satisfactorio iniciar nuestros días con la certeza de llegar a la escuela, y ver los rostros (en el pasado imberbes en su mayoría, en la actualidad fulguran mayor edad ) de nuestros alumnos, con sus múltiples comentarios, entre saludos, preguntas, chascarrillos, etc., incluso antes de registrarnos y acceder a las aulas, esto debe ser sin duda buen augurio pues, denota comodidad del medio en el que se encuentran.Es importante tomar muy en cuenta que lo que hacemos frente a grupo es una planeación manipulada, es decir se planea para tener “todo” (metafóricamente hablando) bajo control, y recibir la respuesta planeada con exactitud, por lo mismo debemos tener en mente que incluso al mejor cazador se le va la liebre y que al mejor pedagogo del pasado (de quienes recibimos tanta teoría a veces ya obsoleta e inservible, pues hay que enmendar lo que postulan, haciendo collages continuos de lo que muchos plantean) se le va el resultado esperado pues, sencillamente estamos trabajando con personas, no con objetos, y esto conlleva a una multiplicidad de acciones, reacciones, comentarios, actitudes. Entonces sí, habremos entendido que es importante el modo de impartir pero igualmente importante es la actitud que tomamos ante lo inesperado (es ese el verdadero sentido de la aventura), y eso en definitiva no es posesión total (ni siquiera cercana) del dominio pedagógico o normalista, tiene que ver con cada uno de nosotros, de nuestra personalidad, madurez, experiencia…Para mí las aventuras de ser maestro, ocurren a diario, en cada grupo, en cada clase, pues lo incierto de ser maestro reside en la respuesta de los alumnos y en no perder nuestra capacidad de asombro, la empatía suele ser herramienta de gran ayuda, aunque por otro lado (sin restar en absoluto el valor inmensurable de la capacitación pedagógica), el grado de compromiso adquirido y de humildad, pues podemos remembrar (no sólo uno, todos tenemos conocimiento de varios) algún docente que abuse de su posición de autoridad, y que en detrimento de sus funciones afecte a terceros, resulta aberrante alguien que mata un animal o que quita injustificadamente la vida a una planta, pero más aberrante aún es quien le extingue las ilusiones a un niño o que mancilla su idiosincrasia.Por eso mismo debe ir de la mano la felicidad de nuestra aventura de ser docente, con la obligación por hacer lo óptimo.